jueves, 28 de junio de 2012


“Bella y horroroso”
Había una vez, en un pueblo muy muy lejano, un chico al que llamaban Horroroso, pues era muy muy feo. Horroroso vivía en una preciosa mansión a las afueras del pueblo.
En ese pueblo, vivía Bella, una chica muy bonita que un día fue a casa de su abuelita a llevarle un regalo porque era su cumpleaños. Por el camino, Bella se encontró a un lobo, que quería atacarla
LOBO: ¡¡Ggrrrr!! Soy el lobito Paquito y… ¡¡te voy a comer!!
Bella comenzó a correr, muy asustada, mientras gritaba
BELLA: ¡¡Socorro!! ¡¡Que alguien me ayude!!
Bella se cayó al suelo y el lobo estaba a punto de comérsela, cuando, de repente, horroso apareció y la salvó. El lobo salió huyendo asustado. Cuando Bella fue a agradecerle que la defendiera, vio que Horroroso estaba herido.
BELLA: ¡¡Oh, no!! El lobito Paquito te ha mordido la pierna…
HORROROSO: No pasa nada. Estoy bien, solo fue un pequeño rasguño.
BELLA: Para darte las gracias por haberme defendido del lobito Paquito, te llevaré a tu casa y te cuidaré.
Bella y Horroroso se fueron juntos hacia la gran mansión y así fue como comenzaron una bonita amistad.
Bella iba todas las tardes a cuidar de horroso y con el tiempo, se enamoró de él. Un día, mientras paseaban por el precioso jardín de la mansión, Bella decidió decirle lo que sentía.
BELLA: Horroroso, lo he pasado muy bien contigo durante todo este tiempo y me gustaría decirte que estoy enamorada de ti.
HORROROSO: ¡¡Eso no puede ser, Bella!! Nadie se puede enamorar de mí.
BELLA: Pero… ¿por qué?
HORROROSO: ¿Es que no me ves? ¡¡soy horroroso!! Y tú… eres demasiado guapa para mí.
Bella muy triste, se marchó de la mansión y, a los pocos días, decidió irse lejos del pueblo.
Los días pasaron lentamente para horroroso, que echaba mucho de menos a Bella. Un día, paseando por su jardín vio las rosas que Bella había plantado y decidió ir a buscarla.
Tras varios días buscándola sin encontrarla, decidió llamar al hada madrina Mandarina:
HORROROSO:"Mandarina con tu varita, ven a darme una ayudita”-
De repente, de la nada, apareció el hada Mandarina con su varita mágica.
HADA MADRINA MANDARINA: Soy el hada madrina Mandarina ¿Cuál es tu deseo?
HORROROSO: Deseo encontrar a Bella.
HADA MADRINA MANDARINA: ¿Por qué quieres encontrarla?
HORROROSO: Porque… estoy… enamorado de ella.
HADA MADRINA MANDARINA: Te diré dónde está Bella si tú haces algo por mí.
HORROSO: Haré lo que me pidas.
HADA MADRINA MANDARINA: Debes comerte esta mandarina.
Horroroso aceptó y se comió la mandarina, y le gustó tanto que dijo:
HORROROSO: mmmmhh, ¡¡qué rica!!
El hada madrina Mandarina sonrió.
HADA MADRINA MANDARINA: Bella está el bosque encantado, cerca del gran árbol. Mucha suerte.
Y el hada madrina Mandarina desapareció.
Horroroso se fue hacia el bosque encantado para buscar el gran árbol, cuando llegó allí estaba Bella. Se acercó a ella y le dijo:
HORROROSO: Bella, ¡¡por fin te he encontrado!!
Bella se volvió y al verlo, no lo reconoció.
BELLA: ¿Quién eres tú?
HORROSO: Pero… Bella, ¿no me reconoces? ¡¡soy horroso!!
BELLA: Pero… eres hermoso. Mírate en el espejo.
Dijo entregándole uno. Horroroso cogió el espejo y al verse reflejado, se puso muy contento.
HORROROSO: He venido a buscarte para que vuelvas conmigo porque te echo mucho de menos.
Bella, muy contenta, lo abrazó y juntos volvieron al pueblo. Ahora ya nadie le llamaba horroroso, todos le decían hermoso.
Y colorín colorete, por la chimenea sale un cohete.
Personajes que han protagonizado el teatro:
 
                                   Hada Madrina Mandarina
 
                                                Bella
                                             Hermoso

                                              Horroroso
                                             Lobito Paquito

He hecho esta actividad de Scamper adaptando el cuento original de la Bella y la Bestia, y creando una nueva versión junto a mis compañeras Miriam Jordano y Cristina Muñoz.



Bebeteca y Biblioteca de aula
En la asignatura de Didáctica de la Lengua y Literatura Españolas en Educación Infantil, he hecho una Bebeteca y una Biblioteca de aula.
Los libros de la Bebeteca, son adecuados para que los niños adquieran el aprendizaje a través de los colores, las imágenes, el tacto y el sonido, entre otros. Pienso que estos libros son apropiados para estimular un correcto desarrollo de los sentidos.
Los libros de la Biblioteca de aula, son muy interesantes y pueden llamar la atención de los niños creando en ellos una mayor motivación por aprender a leer, así como también les pueden aportar una adquisición variada de vocabulario. Estos libros tratan sobre el arte, la magia, los sentimientos, la salud, la fantasía, el conocimiento del medio y los idiomas (inglés).


domingo, 24 de junio de 2012


Descripciones

En clase se han trabajado las descripciones sobre diferentes imágenes y objetos.

En la primera imagen, se podía observar una pared de color marfil con pequeñas grietas y a la derecha de la imagen una ventana de color azul marino con dos contraventanas y un marco de madera, también azul.



En la segunda imagen, aparecía una niña con síndrome de Down sentada junto a una ventana, vestida con un vestido blanco de manga sisa y no tiene zapatos.



 La tercera descripción, se trataba de un portafolios de plástico en el que aparecía la imagen de un cohete espacial rojo, con cuadros rojos y blancos en la parte central del cohete. el cohete está despegando de la luna, por lo que se aprecia una línea de humo blanco tras él.

Métodos de lectoescritura

En la asignatura de Didáctica de la Lengua y Literatura Españolas en Educación Infantil, hemos trabajado los métodos de lectoescritura sintéticos,  analíticos o globales y eclécticos.

Yo  he elegido un libro de lectoescritura en el que se trabaja la metodología ecléctica. Me parece la metodología mas completa, pues combina tanto el método sintético (trabajando las vocales individualmente y también las sílabas) con el método analítico o global (trabajando las palabras con las imágenes correspondientes).

        

lunes, 21 de mayo de 2012


La primavera y los duendes

En un país muy muy lejano había una familia de duendes que vivía en una pequeña y verdosa casita de madera en la copa de un alto árbol.

Esta familia de duendes eran los encargados de mantener y conservar limpio  y cuidado el bosque de aquel país, en el que crecían preciosas flores de todos los colores en la primavera.

Los duendes preparaban una fiesta especial en cada una de las estaciones del año para dar la bienvenida a ésta. A la fiesta acudían todos los animales que vivían en aquel bosque, los cuales también cuidaban mucho los arboles y las plantas.

Cuando iba a llegar la primavera, los duendecillos estaban muy ilusionados preparando el acontecimiento, cuando unos enormes ogros llegaron y rompieron las flores que los duendes habían plantado y que estaban floreciendo en el bosque. Cuando llegaron todos los animales a la fiesta descubrieron lo que había sucedido y se pusieron muy tristes.

La familia de duendes propuso que todos volvieran a plantar las flores que los ogros habían destruido. Y así fue cómo todos se pusieron a plantar las flores para que el día de primavera el bosque estuviese tan bonito como cada año.

Y, colorín colorado, este cuento de duendes, se ha acabado.

Los poderes de un “Lus-lus”

Érase una vez un príncipe al que le gustaba pasear por el bosque. Un día, el príncipe, que era un niño muy observador, vio algo raro que se movía entre unos pequeños arbustos situados junto al camino. El príncipe se acercó porque quería ver qué había allí y descubrió a un pequeño animalito, el cual nunca antes había visto.

Adrián, que era como se llamaba el príncipe, estaba muy asombrado y cogió al animal para llevarlo al castillo y enseñárselo a sus padres.

El rey le dijo al príncipe, cuando sacó al animal de su bolso, que ese curioso animalillo era muy especial, se trataba de un “Lus-lus”, una especie de ratoncillo pequeñito con unas enormes orejas, el cual tenía poderes mágicos y podía conceder deseos, pero solamente a los niños.

El príncipe no salía de su asombro, pues su esperado deseo se iba a hacer realidad gracias a aquel pequeño animalito.

Adrián era un príncipe y aunque tenía muchos juguetes para jugar, no tenía a nadie con quien compartirlos, pues era hijo único.

Adrián le pidió al mágico animal un hermanito con el que jugar y disfrutar todos los juguetes que tenía.

El “Lus-lus” le concedió al príncipe su deseo, por lo que nunca más jugó solo.

Y, colorín colorado, este cuento se ha acabado.





Copito de Nieve

Érase una vez un niño llamado Carlitos que vivía en un pueblo de montaña. Una mañana cuando Carlitos se levantó corrió hasta la ventana de su habitación y vio que estaba nevando, desde allí vio a los niños del barrio jugar con la nieve que estaba cayendo muy lentamente.

Carlitos: -Mamá, vamos fuera, me prometiste que iríamos a jugar hoy.

Mamá: -Carlitos, papá está a punto de llegar y Susanita está llorando. Cuando llegue papá saldrás con él a jugar.

Carlitos se quedó entristecido sentado frente a la ventana de su habitación, observando a los niños disfrutar con la nieve haciendo un gigante muñeco de nieve con una enorme nariz de zanahoria y unos pequeñitos ojos de patatas.

Fue entonces cuando Carlitos vio  que un coche oscuro se paró durante un instante, abrió la puerta y salió del coche un pequeño cachorrito que se quedó tiritando y mirándole mientras el coche se alejaba despacio. Un segundo más tarde, los niños que estaban jugando en la calle le comenzaron a tirar bolas de nieve al pequeño animal, por lo que el pequeño cachorrito empezó a gemir asustado sin saber qué hacer.

Carlitos no se había dado cuenta de que su papá había llegado del trabajo y que le estaba esperando en el salón para jugar con él y con su hermana Susanita.

Papá: -Carlitos, vamos a jugar fuera con los demás niños.

Fue entonces cuando Carlitos le explicó a su padre lo que había visto, y su papá le explicó que el dueño del perrito lo había abandonado, ya que no podía hacerse cargo de cuidarle.

A Carlitos se le enrojecieron los ojos al escuchar lo que su padre le estaba contando y pensó que quizás ellos podían acoger al cachorrito en casa.

Carlitos: -Papá, ese perrito está solo y tiene mucho frio, ¿nos lo podemos quedar?

Su papá aceptó su propuesta, salió a la calle y cogió al pobre cachorrito indefenso en sus brazos y lo llevó dentro de casa.

Cuando el padre de Carlitos entró en casa, el niño corrió hacia él y abrazó al cachorrito. Más tarde comenzó a jugar con él y con Susanita. En aquel momento el niño olvidó la idea de salir a la calle a jugar con la nieve y prefirió cuidar y mimar a su nuevo amiguito al que llamó Copito de Nieve.

Y, colorín  colorete, por la chimenea sale un cohete.